Previous
Next

Historia

de una Academia Centenaria

Los inicios de la Academia se remontan a comienzos del siglo XX cuando el país iniciaba su proceso de reconstrucción tras los estragos causados por la Guerra de los Mil días.

En respuesta a un memorial elevado por los académicos Eduardo Posada y Pedro María Ibáñez en busca de apoyo para la creación de una Biblioteca de Historia Nacional, el ministro de Instrucción Pública don José Joaquín Casas, por autorización del vicepresidente de la República don José Manuel Marroquín, dictó la resolución No. 115 del 9 de mayo de 1902 “por la cual se establece una Comisión de Historia y Antigüedades Patrias”, en donde fueron nombrados una lista de miembros fundadores: Eduardo Posada, Pedro María Ibáñez, José María Cordovez Moure, Bernardo Caycedo, Ernesto Restrepo Tirado, Enrique Álvarez Bonilla, Carlos Cuervo Márquez, Carlos Pardo, Santiago Cortés, Andrés Vargas Muñoz, Eduardo Restrepo Sáenz, Luis Fonnegra, Ricardo Moros Urbina, Manuel Antonio de Pombo, Francisco de Paula Barrera, José Joaquín Guerra, Adolfo León Gómez, Antonio Mejía Restrepo y Anselmo Pineda. Entre los objetivos institucionales se propuso el estudio de la historia del país, además de velar por las antigüedades patrias, divulgar el conocimiento sobre la historia de Colombia y celebrar y conmemorar eventos históricos del país. 

El 11 del mismo mes de mayo los arriba designados llevaron a cabo ante el ministro la instalación de la Comisión y se abrió paso a la creación de las secciones: Histórico-Bibliográfica, Arqueológica, Artística, Etnográfica y Geográfica. La primera sesión solemne tuvo lugar en el Teatro Colón el día 28 de octubre en la cual se reunieron los Miembros de la Comisión de Historia y Antigüedades “con el fin de inaugurar solemnemente la Academia Nacional de Historia”, nombre que tomó oficialmente a partir de ese momento.

A partir del Decreto No. 1808 del 12 de diciembre de 1902, firmado por don José Manuel Marroquín en calidad de Vicepresidente de la República y encargado del Poder Ejecutivo, se estipuló que la entidad tendría el carácter de Academia oficial  y sería en adelante un cuerpo consultivo del Gobierno.  Este proceso de nominación fue reconfirmado con la ley No. 24 del 28 de septiembre de 1909 en donde además se dispuso que el Boletín de Historia y Antigüedades y la Biblioteca de Historia se continuarían publicando a costa del Tesoro Nacional.

Por ley No. 15 del 24 de septiembre de 1920, durante el Gobierno del Presidente de la República don Marco Fidel Suárez, se encargó a la Academia la misión de organizar en la capital los festejos patrios del 20 de julio, día de la Independencia, y el 7 de agosto, conmemorativo de la batalla de Boyacá. El compromiso se amplió a otras efemérides como el día de la Independencia de Cundinamarca, el natalicio del Libertador Simón Bolívar, la batalla de Maracaibo, la fundación de Bogotá, el descubrimiento de América, la independencia de Cartagena y el aniversario de la muerte del Libertador. Hacia el año de 1928 la Academia Nacional de Historia cambia de nombre y adopta el de Academia Colombiana de Historia.

A partir del 9 de mayo 1927, con motivo de la conmemoración de los 25 años de funcionamiento de la entidad, la Junta Directiva decidió adoptar el nombre definitivo de Academia Colombiana de Historia, el cual se ha venido utilizando tanto en su correspondencia oficial como en todas ceremonias y publicaciones. 

 

Foto sesión conmemorativa de los 25 años de la Academia.

Con la promulgación de la Ley No. 86 del 15 de noviembre de 1928, se decidió que la Academia continuaría con el servicio de los siguientes empleados: un secretario, un secretario ayudante, un tesorero, director de la Biblioteca Eduardo Pombo y un portero escribiente. De igual modo se le destinaron a la entidad un total de 1.000 pesos del Tesoro Público para gastos de escritorio, mobiliario, premios de concursos y servicios de museo, biblioteca y archivos. El artículo 10º le confirió a la Academia la responsabilidad para que interviniera en los casos en que la Nación decidiera demoler, reconstruir o reparar algún edificio público de interés histórico o artístico, caso en el cual la Academia debía examinar qué objetos de tales edificios merecían y podían conservarse y eventualmente ser entregados al Museo Nacional.

Bajo el artículo 1º de la ley No. 49 del 18 de diciembre de 1958 la Academia fue declarada como “entidad cultural autónoma de derecho privado, sin carácter oficial” y con base en esta declaratoria al año siguiente se le reconoció personería jurídica bajo escritura pública. La entidad conservó su carácter de cuerpo consultivo del Gobierno Nacional, de los Departamentos y de los Municipios en materia de historia.

Sedes de la Academia

La Academia se instaló el 11 de mayo de 1902 en el despacho del Ministro de Instrucciones Públicas y el 18 de ese mismo mes sesionó en una sala del Ministerio del Tesoro. A partir del 1º de junio sesionó durante un corto periodo en un salón del Estado Mayor del Ejército por invitación del general Bernardo Caycedo. El 14 de mayo el Gobierno Nacional le destinó un local de la Universidad Tomística en el edificio del Convento de Santo Domingo y de allí pasó a la Facultad de Derecho que funcionaba en el mismo edificio y más tarde sesionó en la sede del entonces presidente Eduardo Posada.

Entre 1907 y 1908 sesionó en el Ministerio de Instrucción Pública y en 1910 funcionó en un local del Pasaje Rufino Cuervo en donde se inauguró el 11 de julio la Biblioteca “Jorge Pombo”. Después de haber pasado por más de 15 sedes distintas, en 1926 el Gobierno Nacional finalmente le cedió a título gratuito la casa que hoy día ocupa, en la calle 10 con carrera 8ª.

Salón de actos públicos de la Academia. Fotografía de mediados del siglo XX.

Foto sobre los actos conmemorativos de los 75 años de la Academia.

Esta edificación, que hace parte del sector histórico de La Candelaria, es de estilo republicano y fue construida por don Juan Manuel Arrubla por compra que hizo en 1839. En 1852 el Gobierno la tomó en arriendo para instalar allí las Secretarías de Relaciones Exteriores, Gobierno y Guerra y la Intendencia de Guerra. En 1890 la Nación adquirió la edificación y la destinó para sede de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional, y fue por esos años cuando se construyó el salón de actos públicos ubicado en el segundo piso. En esas aulas ejerció el cargo de profesor don Miguel Antonio Caro y años después obtuvo allí mismo el título de abogado Eduardo Santos quien años después ocupara el cargo de Presidente de la República. Más tarde, la casa sirvió como sede para las oficinas de la Imprenta Nacional y el Diario Oficial.

 

Durante el gobierno del Presidente de la República Alberto Lleras Camargo, a través del artículo 3º de la ley No. 49 del 18 de diciembre de 1948 el gobierno nacional cedió a título gratuito a la Academia Colombiana de Historia el derecho de dominio pleno y sus anexos, se autorizó al Señor Ministro de Obras Públicas para que, a nombre de la Nación, otorgara las respectivas escrituras.

Gracias a la donación hecha por el expresidente de la República don Eduardo Santos, la casa fue reconstruida e inaugurada el 21 de marzo de 1961 en un acto solemne que contó con la asistencia del entonces Presidente de la República, Alberto Lleras Camargo. A los pocos meses se inauguró en la parte baja un local para la Librería de la Academia, destinada a la divulgación de las publicaciones de esta corporación y en general para otros libros del área de historia. Hacia el año de 1972 la Academia adquirió la casa contigua en el costado sur que, tras ser restaurada, se adecuó como sede del Instituto Superior de Historia de Colombia.

El Instituto Universitario de
Historia de Colombia

Además de conservar el patrimonio nacional y de divulgar la historia nacional a través de publicaciones, eventos y conferencias dictadas en sesiones ordinarias y solemnes, ha sido el propósito de la Academia ejercer la enseñanza de la disciplina de la historia.

En 1939 se creó la cátedra de Historia de Colombia con un ciclo de 36 conferencias sobre diversos temas que iban desde el periodo de Conquista hasta la República. En 1948 se abrió un nuevo ciclo de conferencias con el nombre de Curso Superior de Historia de Colombia, las cuales fueron publicadas en 1951 y 1952 en seis tomos de la colección Biblioteca Eduardo Santos.

Tras estos antecedentes, la ley 49 del 18 de diciembre de 1958 reconoció el carácter docente de la Academia en su propósito por “reorganizar los cursos de preparación de investigadores de paleografía, filosofía y crítica de la historia y el respectivo plan docente en estas materias”. Hacia el año de 1963 fue revivido el Curso Superior de Historia de Colombia bajo la rectoría del Académico Rafael Bernal Medina. Muy pronto el Ministerio de Educación aprobó su funcionamiento y dos años más tarde tomó el nombre de Seminario Superior de Historia de Colombia a través de un plan de estudios de tres años con facultad de otorgar a los graduados el título de “Profesor de Historia de Colombia”.

Ante la gran acogida de este Seminario, la Academia resolvió crear en 1966 el Instituto Superior de Historia de Colombia con la debida aprobación del Ministerio de Educación y por decreto dictado en 1969 por el entonces presidente de la República, Carlos Lleras Restrepo, se autorizó para otorgar el título de “Experto en la Enseñanza de la Historia de Colombia”, con derecho los titulados de ingresar al escalafón de educación secundaria.

En 1978 la Academia dispuso la reestructuración del plan de estudios con el fin de imprimirle categoría de centro docente universitario y tres años más tarde se emprendieron gestiones para transformarlo en Fundación de Educación Superior. En ese entonces, se celebró un convenio con el Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario para otorgar a nombre del Instituto el grado de Licenciado en Historia a 143 profesores egresados.

En los meses siguientes, se le reconoció personería jurídica como Fundación Instituto Universitario de Historia de Colombia y en 1984 el ICFES aprobó el programa y autorizó el otorgamiento del título de Licenciado en Historia de Colombia.

En 1985 se firmó un convenio con la Universidad Externado de Colombia para recibir a los licenciados del Instituto en el curso de posgrado en Historia. El 16 de febrero de 1988 al cumplirse los 25 años de creado el Instituto, el Gobierno nacional a través del Ministro de Educación Antonio Yepes Parra le otorgó la medalla “Simón Bolívar” en reconocimiento a su labor educativa.

 

Congresos de Historia

Reunión de presidentes de Academias Departamentales y Centros de Historia Local en 2018 con motivo del Bicentenario de la Independencia de Colombia

Entre las numerosas iniciativas asumidas por la Academia para promover el estudio de la historia hay que destacar la realización de cinco Congresos Nacionales de Historia, eventos realizados con el apoyo decidido de las Academias Departamentales y los Centros de Historia Local.

El primero de estos Congresos fue reunido en 1930 en Bogotá en homenaje al Libertador Simón Bolívar en el centenario de su fallecimiento, el segundo en Medellín en 1944, el tercero en Bogotá en 1952 con motivo de los cincuenta años de fundación de la Academia, el cuarto en Bucaramanga en 1954 con ocasión de las bodas de plata de la Academia de Historia de Santander y el quinto de nuevo en esta ciudad en 1969 en conmemoración de los 40 años de vida de esta academia departamental. El sexto Congreso se reunió en la ciudad de Pasto del 15 al 18 de agosto de 1973, conmemorativo del sesquicentenario de la batalla de Bomboná. El séptimo Congreso fue convocado por la Academia Antioqueña de Historia y se llevó acabo entre el 11 y el 17 de junio de 1974 con motivo de los 70 años de su fundación.

Adicionalmente, la Academia ha convocado dos Congreso Grancolombianos de Historia, el primero con ocasión del Sesquicentenario del Congreso Constituyente de Cúcuta celebrado en esta ciudad fronteriza entre el 3 y el 6 de octubre de 1971. El segundo Congreso se celebró en la ciudad de Ocaña del 9 al 11 de abril de 1978 en conmemoración del sesquicentenario de la Convención de Ocaña.

Gracias a la donación hecha por el expresidente de la República don Eduardo Santos, la casa fue reconstruida e inaugurada el 21 de marzo de 1961 en un acto solemne que contó con la asistencia del entonces Presidente de la República, Alberto Lleras Camargo. A los pocos meses se inauguró en la parte baja un local para la Librería de la Academia, destinada a la divulgación de las publicaciones de esta corporación y en general para otros libros del área de historia. Hacia el año de 1972 la Academia adquirió la casa contigua en el costado sur que, tras ser restaurada, se adecuó como sede del Instituto Superior de Historia de Colombia.

De más reciente data fue la realización del seminario taller titulado “El Bicentenario de la Independencia de Colombia 2019 y los retos de la celebración. Un encuentro en torno a las nuevas corrientes historiográficas”, certamen académico que se llevó a cabo en la ciudad de Bogotá el 14 y 15 de junio de 2018. Al evento concurrieron presidentes y delegados de 37 Academias Departamentales de Historia y Centros de Historia Local de distintas regiones del país, quienes contaron con la oportunidad de escuchar a un selecto grupo de 11 conferencistas nacionales e internacionales sobre diversas temáticas alusivas al proceso de Independencia. Como fase preparatoria a este seminario taller, se realizaron siete encuentros regionales entre la Academia Colombiana de Historia y las Academias Departamentales de Historia, los Centros de Historia Local, los Departamentos de Historia de las universidades y los centros de investigación con el fin de establecer o estrechar vínculos con estas instituciones.

El Escudo

El escudo de la Academia fue elaborado por el historiador y pintor Ricardo Moros Urbina, y su diseño fue aprobado en la sesión del 15 de julio de 1904 bajo las normas heráldicas: “En el campo de plata tres bustos semisobrepuestos en faja al natural, el de un indígena americano, el de un guerrero español del siglo XVI, con la celada descubierta, y el de la Libertad, como símbolo de las tres grandes épocas de nuestra historia: los aborígenes, la dominación hispánica y la República. La bordura de sinople cargada con la siguiente inscripción en letras de oro: Academia Colombiana de Historia y abajo la divisa Veritas Ante Omnia. El escudo irá soportado por una estrella de oro de cinco puntas”.

Primeros dos bocetos previos del escudo de la Academia presentados por el pintor e historiador Ricardo Moros Urbina. Los originales reposan en el Archivo General de la Nación, Sección Colecciones Privadas, Fondo Ricardo Moros Urbina.

A partir de estos bocetos, se realizó el escudo que representó a la Academia desde de comienzos del siglo XX hasta el año 2021, que es el que aparece a continuación:

scudo-nuevo-1-2021

Sin abandonar su profundo apego por la historia y las tradiciones, la Academia Colombiana de Historia introdujo en 2021 algunas modificaciones. En aras de la inclusión, se decidió agregar la presencia de un afrodescendiente como parte integral de los componentes de la nacionalidad. 

Con ello se quiere significar que la Academia acoge en orden de aparición todas las vertientes del mosaico colombiano bajo la égida republicana de la Libertad, cuya imagen sigue en primer plano, y pone a su servicio la “Verdad ante todo”. La decisión de la Academia cobra relevancia al constatar que el 21 de julio de 1821, el Congreso Constituyente de la República de Colombia en la Villa del Rosario aprobó la ley sobre “libertad de  en partos, manumisión y abolición del tráfico de esclavos”, ley que significó un primer paso en un largo ascenso hacia la completa inclusión que queremos simbolizar.

La nueva imagen recupera, además, el campo de plata heráldico de los diseños originales y añade el sable (negro), con lo que se obtiene un mejor contraste para las figuras. Así mismo, se elimina la corona de plumas del indígena, que no corresponde ni al tipo de atuendos de los habitantes precolombinos, ni al de los indígenas actuales de Colombia, entre los cuales no se usaron ni se usan tocados de plumas de este tipo. Se le remplaza por un más sencillo gorro de algodón, común entre los grupos que hacen parte de la familia lingüística chibcha, quizás la más extendida en el territorio colombiano.

Primeros dos bocetos previos del escudo de la Academia presentados por el pintor e historiador Ricardo Moros Urbina. Los originales reposan en el Archivo General de la Nación, Sección Colecciones Privadas, Fondo Ricardo Moros Urbina.

A partir de estos bocetos, se realizó el escudo que representó a la Academia desde de comienzos del siglo XX hasta el año 2021, que es el que aparece a continuación:

scudo-nuevo-2021

Nuevo escudo de la Academia aprobado en 2021.

La Bandera

La bandera fue diseñada por el académico Guillermo Vargas Paúl y fue adoptada en la sesión del 29 de julio de 1969 bajo las siguientes características: “Es de color verde o sinople, símbolo de esperanza, constancia, intrepidez, abundancia, libertad, fe, amistad y servicio, y color heráldico del mes de mayo, en el que se fundó la corporación; lleva colocado en cotiza, del extremo superior derecho al extremo inferior izquierdo el tricolor nacional, como homenaje a la Patria, y en el centro el blasón de la Academia”.

Por norma de los estatutos se estableció que esta bandera junto con el pabellón nacional debía ser izada en las fechas acostumbradas y sería ostentada en los salones y actos públicos y de sesiones ordinarias de la corporación y, con ella, se debía cubrir el féretro de los académicos fallecidos.

El primero de estos Congresos fue reunido en 1930 en Bogotá en homenaje al Libertador Simón Bolívar en el centenario de su fallecimiento, el segundo en Medellín en 1944, el tercero en Bogotá en 1952 con motivo de los cincuenta años de fundación de la Academia, el cuarto en Bucaramanga en 1954 con ocasión de las bodas de plata de la Academia de Historia de Santander y el quinto de nuevo en esta ciudad en 1969 en conmemoración de los 40 años de vida de esta academia departamental. El sexto Congreso se reunió en la ciudad de Pasto del 15 al 18 de agosto de 1973, conmemorativo del sesquicentenario de la batalla de Bomboná. El séptimo Congreso fue convocado por la Academia Antioqueña de Historia y se llevó acabo entre el 11 y el 17 de junio de 1974 con motivo de los 70 años de su fundación.

Condecoraciones

En su vida centenaria la Academia ha recibido las siguientes condecoraciones y diplomas:

Medalla concedida a la Academia por el gobierno de Francia.

  • Cruz de Boyacá en el Grado de Oficial en 1942.
  • Cruz de Plata de la Orden de Boyacá en 1957.
  • Orden Civil al Mérito “Ciudad de Bogotá” en el Grado de Gran Cruz, 1977.
  • Condecoración “José Eusebio Caro” otorgada por la Gobernación de Norte de Santander, 1978.
  • Orden de San Carlos en el Grado de Gran Oficial, 1982.
  • Miembro de Número de la Asociación de Humanistas Rosaristas “Caballero de Calatrava” del Colegio Mayor del Rosario, 1987.
  • Medalla “General Francisco de Paula Santander” en el Grado de Oficial, otorgada por el Ministerio de Educación Nacional.

Medalla conmemorativa de los 25 años
de la Academia, 1927

Medalla conmemorativa de los 100 años
del fallecimiento del Libertador
Simón Bolívar

Medalla conmemorativa de los 50 años
de la Academia, 1952.

placa-2

Orden Centenario, Academia Colombiana
de Historia, 2002.